
Mindfulness para sobrellevar el síndrome premenstrual
Lo que nos gusta de vivir en el hoy es que cada vez tenemos más herramientas para conectar con nuestro cuerpo y vivir cada etapa del ciclo de forma consciente y presente. Y es que ser cíclicas no es una desventaja, ¡es una gran fortaleza! El mindfulness para sobrellevar el síndrome premenstrual es una de esas prácticas que puede ayudarnos a transitar estos días con más calma, comprensión y suavidad…Pero ¿qué es exactamente y cómo puedes empezar a practicarlo? Tranquila ¡aquí te lo contamos!
¿Qué es el síndrome premenstrual?
Empecemos por el inicio y es recordando en qué consiste el síndrome premenstrual (SPM), entendido como el conjunto de sensaciones físicas y emocionales podemos experimentar días antes del periodo. Este puede incluir cambios de humor , hinchazón, sensibilidad en los senos, cansancio o dificultad para concentrarnos. Pero más allá de los síntomas, el SPM es una señal de que nuestro cuerpo y emociones están respondiendo a los cambios hormonales naturales del ciclo menstrual. En otras palabras, ¡nos informa de que todo está en orden!
Aunque el SPM a veces puede sentirse como una montaña rusa, también nos recuerda la conexión tan profunda que existe entre nuestra mente y nuestro cuerpo. Por eso, en vez de luchar contra lo que sentimos, podemos aprender a observarlo con más amabilidad, conciencia y gratitud, siendo aquí donde el mindfulness para sobrellevar el síndrome premenstrual se convierte en nuestro gran aliado.
¿Qué es el mindfulness y cómo puede ayudarte durante el SPM?
El mindfulness o “atención plena” es una práctica que invita a [nofollow]estar presente en el aquí y el ahora, sin juzgar lo que estás viviendo. Suena simple, pero puede transformar la manera en que enfrentamos los días previos a la menstruación.
Cuando aplicamos el mindfulness durante el SPM, aprendemos también a reconocer nuestras emociones sin pelear con ellas: si estamos más sensibles, cansadas o irritables, lo observamos desde el entendimiento en lugar de frustrarnos.
Esto nos permite responder desde la calma y no desde la reacción, lo cual no solo trae beneficios para Nosotras, sino también para quienes nos rodean.
Los expertos afirman que el mindfulness puede ayudar a reducir el estrés, la ansiedad y los síntomas físicos relacionados con el agotamiento en nuestra vida cotidiana... Ahora, ¡imagina cuánto puede hacer por Nosotras durante los días complejos a nivel hormonal ! Pero, más allá de esto, los beneficios de estas prácticas de mindfulness tocan todos los ámbitos de nuestra vida, haciéndonos estar más conscientes, tranquilas y más en sintonía con nosotras mismas.
Prácticas de mindfulness que puedes probar en esos días

Ahora que ya sabemos cómo el mindfulness puede ayudarnos a sobrellevar mejor el síndrome premenstrual, es momento de llevarlo a la práctica. No se trata de hacer todo perfecto ni de sumar más tareas a tu día, sino de regalarte pequeños momentos de calma que marquen la diferencia. Aquí te compartimos algunas prácticas sencillas que puedes empezar hoy mismo:
Respira y siente
Regálate unos minutos para respirar de forma consciente. Cierra los ojos, coloca una mano sobre tu abdomen y observa cómo el aire entra y sale lentamente. Si notas tensión o incomodidad, no la rechaces:reconócela y suelta un poco con cada exhalación. Al inicio puede sentirse extraño, pero con el tiempo la respiración profunda se convierte en una gran aliada para empezar el día con más calma.
Haz pausas sin culpa
Durante el síndrome premenstrual, nuestro cuerpo suele pedirnos bajar el ritmo, y escuchar ese mensaje también es cuidarnos. Tómate unos minutos para desconectarte, disfrutar algo que te guste, tomar una bebida caliente o simplemente quedarte en silencio. Las pausas no son pérdida de tiempo, son una forma de autocuidado que muchas veces solemos olvidar por la prisa que nosotras mismas nos ponemos en la agenda.
Mueve tu cuerpo con suavidad
No necesitas exigirte ni hacer rutinas intensas. Un estiramiento suave, una caminata tranquila o una sesión ligera de yoga pueden ayudarte a liberar endorfinas, tensiones y mejorar el ánimo. Muévete desde el respeto por tu cuerpo, sintiendo cada movimiento y acompañándolo con una respiración tranquila.
Observa tus pensamientos sin dejarte llevar
Durante el SPM es común tener pensamientos no tan positivos o autocríticos. Cuando notes uno, vuelve a respirar y repite: “esto es solo un pensamiento, no una verdad y no es el momento para tomar decisiones frente a él”. Este pequeño ejercicio te ayuda a no engancharte con emociones pasajeras y a entender que, en este momento, tus emociones pueden estar más intensas de lo habitual.
Conecta con tus sentidos
No olvidemos que, si el mindfulness consiste en estar presente en el aquí y el ahora. Por eso, el mindfulness también está en lo simple: presta atención a lo que sientes en tu día a día: la sensación del agua al bañarte, el aroma de la comida, el sonido de la lluvia o incluso el agradecimiento de empezar un nuevo día. Estos pequeños detalles te ayudan a volver al presente, calmar la mente y reconectar contigo.
Beneficios del mindfulness durante tu SPM
Practicar mindfulness durante el síndrome premenstrual no se trata de “hacerlo perfecto”, sino de regalarnos pequeños momentos de pausa y conciencia cuando más lo necesitamos. Estos son algunos de los beneficios que muchas mujeres experimentan al incorporarlo en esos días del ciclo:
Mejora la calidad del sueño
Reduce el estrés y la ansiedad
Ayuda a regular el estado de ánimo
Disminuye la intensidad de los síntomas del SPM
Favorece una relación más consciente con la comida
Promueve el autocuidado y la autoescucha
Contribuye a aliviar molestias físicas como dolor e hinchazón
Aumenta la conexión mente–cuerpo
Ayuda a gestionar pensamientos repetitivos o negativos
Sigue tu ciclo con nuestro calendario menstrual y evalúa tu estado de ánimo
Ahora que ya conoces distintas prácticas de mindfulness para sobrellevar el síndrome premenstrual, contar con una herramienta como nuestro calendario menstrual puede marcar una gran diferencia. Llevar el registro de tu ciclo te ayuda a identificar en qué etapa te encuentras, anticiparte a esos días más sensibles y entender mejor cómo se relacionan tus emociones con los cambios hormonales.
Más que “aguantarte” lo que sientes, se trata de darle un contexto a tu cuerpo y a tu estado de ánimo. Así, esos días en los que parece que todo pesa un poco más dejan de ser un misterio y se convierten en una oportunidad para cuidarte con más conciencia. Esto no solo te ayudará a saber cuándo poner en práctica estos consejos.
¡Ponlo a prueba y compártelo con tus amigas!
El mindfulness nos recuerda la importancia de hacer una pausa y mirarnos con amabilidad, sobre todo cuando las emociones están más intensas de lo habitual. Recuerda que tal vez no podamos controlar cómo nos sentimos, pero sí lo que hacemos mientras lo vivimos, y experimentarlo desde la calma es una de las formas más poderosa de amor propio.


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