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Cuando hablamos de la respuesta sexual humana, es decir, de la manera en que recibimos e interpretamos el estímulo sensual y erótico, pensamos también al orgasmo como el alivio a la tensión sexual que se genera en las etapas de deseo (fantasías e imaginación) y de excitación (que tiene que ver con los cambios físicos del cuerpo), resolviendose en contracciones mioclónicas con una sensación subjetiva de placer. En esa liberación de la tensión sexual, puede haber sensaciones encontradas. Mujeres que lo sienten como una gran oleada de placer en todo su cuerpo y otras...bueno, que se quedan mirando el techo...esperando que las inunde un tsunami que nunca llegará.

El orgasmo comienza en el cerebro

Cuando estás excitada el cerebro ordena aumentar la irrigación sanguínea en tus genitales, por lo que aumenta la frecuencia cardíaca. A su vez, hay un proceso de sensopercepción, en el cual las mismas terminaciones nerviosas de tus genitales (tienes más de 8000 terminaciones nerviosas sólo en el clítoris), retroalimentan positivamente en el circuito de recompensa, es decir que tu cerebro se encarga de activar las estructuras (la amígdala que se encarga de tus emociones, la glándula pituitaria que libera endorfinas -hormonas encargadas del placer- y el cerebelo, quien controla las funciones musculares). Todo esto es la base que necesitás para poder obtener cada vez mayores beneficios en la estimulación de todas tus zonas erógenas.

Al orgasmo se lo denomina también Le Petit Mort, la pequeña muerte: se pierde momentáneamente la noción de tiempo y espacio y en esto hay un correlato biológico, durante el orgasmo el cerebro “apaga” la zona ligada con las emociones y el control cognitivo, es decir, se deja llevar por las sensaciones.

No te presiones

En principio voy a decirte que cuanto más te presiones a tener ESE orgasmo, el que te contó tu amiga, el que te dijeron que deberías tener, el que leíste en una revista de moda en la sala de espera del odontólogo o el que viste en una película porno, lleno de gritos, ojos en blanco, piernas temblando y vulvas eyaculando a kilómetros de distancia, más y más alejada vas a estar de tu orgasmo. Del tuyo, si. Del real, el posible, del que subjetivamente seas capaz de percibir. Y además, un dato no menor: tu orgasmo varía en intensidad y calidad dependiendo del día del ciclo menstrual en que te encuentres, de la persona con quien estés, del juguete sexual que uses, del modo en que movés tus manos o simplemente de cómo te sientas en ese día. El estado de ánimo femenino está condicionado por las hormonas, por eso las mujeres somos dependientes de nuestras hormonas a lo largo de los 28 días en promedio del ciclo menstrual.

Si ayer estuviste con Juan y lograste tener tres orgasmos seguidos, pero hoy con Pedro no se te movió ni una pestaña, tranquila: estás bien y no tiene nada de malo. Quizás Juan te excita más que Pedro o tiene unas manos más habilidosas o justo pudiste mover tu pelvis en una posición diferente donde recibiste más estimulación en el clítoris que con Pedro. Eso no es un problema. Lo importante no es contar los orgasmos como si se tratase de una maratón cuantitativa y frustrarte si no lográs tus objetivos, sino de disfrutar de todo el proceso y de conocer tu propio cuerpo para saber cómo guiarte a vos misma hacia niveles altísimos de placer.

“Hola Mariana, tengo un problema. cada vez que tengo relaciones con mi novio él me cuenta los orgasmos y si no tengo por lo menos diez se pone de muy mal humor conmigo, y me dice que es él que no me excita. El me gusta mucho, yo lo amo pero siento mucha presión cada vez que me cuenta la cantidad de orgasmos que tengo. Qué puedo hacer?” 

Parece una broma, pero es real, es un mensaje enviado a mi Instagram por una joven de 20 años. Todavía tenemos que vivir, lamentablemente, bajo la mirada de muchos hombres que siguen creyendo que TU orgasmo es SU deber. Y voy a decirlo así de claro una vez y miles, las que hagan falta: tu orgasmo = tu responsabilidad. No es responsabilidad de tu pareja, ni de tu juguete sexual de moda, ni de Tinder. El Universo no te debe orgasmos, te los debés a vos misma/o, y la única manera de lograrlos es...conociendo tu cuerpo, relajándote y olvidándote del asunto. No se trata de llegar al orgasmo, sino de dejar que el orgasmo llegue a vos.

Por supuesto hay técnicas divertidas que podés probar, pero tenés que comprometerte en olvidarte de la presión y dedicarte a disfrutar, porque no puede haber nada de placentero en una tediosa e infructuosa búsqueda de lo que debería suceder, mientras estás buscando nada menos que tu propio placer sexual.

10 tips para cuando estés sola:

  1. Conectá con situaciones de mucho placer: un libro, una copa de vino, un baño de burbujas. Mimate, tu cuerpo es tu envase y merecés cuidarlo y disfrutarlo.

  2. No olvides observar con un espejo tu vulva ¿cómo es? ¿De qué color? ¿Tiene pliegues? ¿Tenés vello? El autoconocimiento como base, siempre.

  3. Los cinco sentidos: un perfume en el aire, velas, tu comida favorita, un relato erótico y dejate llevar por las sensaciones cuando estimulás todos tus sentidos para entrar en clima: La mente en Modo Erótico!

  4. Estimulá todo tu cuerpo, tus 2 mts2 de piel merecen ser consentidos y disfrutados! no centres toda la atención únicamente en tu clítoris sino en buscar, descubrir y complacer cada zona erógena de tu cuerpo.

  5. Con las manos limpias tocá suavemente tus genitales, de la manera en que lo prefieras. Experimentá, con la práctica vas a ir entendiendo cómo reacciona tu cuerpo y cómo lograr niveles más altos de sensaciones placenteras acariciando de la manera que lo prefieras.

  6. Busca recursos, flexibilizá y no uses siempre la misma técnica. Recuerdo que una de mis primeras pacientes se masturbaba únicamente con el agua del duchador de la bañera. Eso dificultaba los encuentros sexuales porque no lograba obtener orgasmos si no era específicamente en esa posición, en ese lugar y con ese objeto. Dejá volar tu imaginación y tus fantasías, y vas a tener recursos de sobra para disfrutar sin límites.

  7. Escuchá a tu cuerpo, tu modelo de orgasmo es tuyo, propio, íntimo y subjetivo. No esperes, por favor, a tener el tipo de orgasmo que te dijeron que tenías que tener. Tu orgasmo probablemente no responderá ni siquiera a tus propias expectativas; pero si estás atenta podrás percibir las sensaciones placenteras que tu cuerpo emite y que puedes recibirlas con mucha sensibilidad.

  8. No te compares. No sos una actriz porno ni la chica Pin up que aparece en las revistas recomendando orgasmos mientras prepara brownies en la cocina con un tipo que acaba de conocer. “Una catarata de placer, como a una amiga mía” me respondió una paciente autodiagnosticada con anorgasmia cuando le pregunté qué esperaba que sucediera en el orgasmo. Respetá tu cuerpo, descubrí tu propia ruta del placer: no todos los caminos conducen a Roma.

  9. En Sexo Más es Más! Lo dije varias veces, ¿verdad? y lo cierto es que cuanto más conectada estés con tu cuerpo y con tu placer, más podrás disfrutar de tus orgasmos, sean muy leves y simples hasta los más grandes e intensos.

  10. Cuando toques tu vulva no olvides los labios mayores y menores y el orificio de la vagina. La estimulación del clítoris es mágica, pero toda tu vulva está predispuesta y lista para ser amada en ese momento. Manos a la obra! o mejor…¡Manos a la vulva!

Uno tras otro

Imaginá que estás en una montaña rusa, y tu carrito sube y sube...si de golpe baja, ese alivio inmediato y esa sensación en todo el cuerpo viene a ser tu orgasmo. Pero si además, creías que estabas casi por terminar el recorrido y mientras está bajando lentamente, viene otro subidón, simplemente te dejás llevar para sentir un nuevo alivio a esa tensión! Todas las mujeres son potencialmente multiorgásmicas, por lo tanto simplemente una vez que ya has logrado un primer orgasmo, mantené la actitud erótica y seguí con la estimulación en el clítoris o en la zona donde lograste ese primer orgasmo. Si sentís un poco de molestia, usá lubricante y no estimules directamente la zona, luego de unos segundos podrás llegar sin dificultades a un segundo, tercer o..quíntuple orgasmo! Recordá que no se trata de una maratón de orgasmos, sino de un proceso de disfrute con vos misma. La gran recomendación es que practiques en soledad primero, mientras te estás masturbando, para experimentar con tu propio cuerpo y ver cuáles son las maneras en las que fácilmente logras alcanzar tus multiorgasmos. Pero de nuevo: sin presiones. Y por último: comunicación, cuando estés con tu pareja o compañerx, expresá lo que necesitás para llegar a ese orgasmo tan deseado y al placer.

¡Solo se trata de disfrutar y dejarte llevar!

Lic. Mariana Kersz

Psicóloga y Sexóloga

MN Nº 59610

@lic.marianakersz

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